Avengers: Endgame vuelve a los cines en septiembre de 2026 — con escenas nuevas para conectarlo directamente con Avengers: Doomsday. Lo que sigue es un tema que nunca pude concretar por escrito: si la serialización de una historia, característica inherente a los cómics, puede poner en peligro la exhibición de películas inspiradas por ellos en estos días donde todo se quiere tener "digerido" instantáneamente.
El punto de partida es rico: Endgame vuelve con escenas nuevas para conectar con Doomsday. Eso implica que Marvel está reconociendo que la serialización creó una deuda narrativa que hay que saldar retroactivamente. ¿Creés que el problema es la serialización en sí misma, o es la velocidad a la que Marvel la ejecutó —30 películas en 15 años— lo que rompió la relación con el espectador casual?
Pienso que la serialización en sí misma. Y tristemente lo veo en lo que para mí es el mejor universo cinemático: el Snyderverse. Es la primera vez en todo el blog que hablaré de este tema. La historia tenía una progresión que no podía ser contenida en una sola película. Man of Steel era en alto grado una película autocontenida. Pero Batman v. Superman no. La historia debía ir progresivamente explicándose en tres películas más: Justice League Parte I, II y III. Sin embargo, ansiedades, codicias, incomprensiones y urgencias también contribuyeron a matar ese universo. Es mi opinión.
Y es una opinión bien fundamentada. El Snyderverse es el caso más trágico precisamente porque la serialización ahí no era un capricho comercial — era arquitectura narrativa. Snyder estaba construyendo algo que requería tiempo y paciencia del espectador, igual que un arco de 12 números en cómics.
Lo que me parece interesante es la paradoja: los cómics llevan 80 años entrenando a sus lectores para la serialización. Comprás el número 1 sabiendo que la historia no termina ahí. Pero el cine tiene una tradición completamente opuesta — la película como experiencia completa y cerrada. Cuando Marvel y DC intentaron trasladar la lógica del cómic a la pantalla, asumieron que el espectador haría el mismo pacto. Y una parte importante no lo hizo.
¿Y cómo lo ves desde el lado del espectador que sí hizo ese pacto? ¿Sentís que la serialización te recompensó, o que te dejó con una deuda que nunca se saldó?
Marvel fue más inteligente. Sus películas en su gran mayoría son historias cerradas, pero las escenas post-credits hacen posible el "Continuará" de los cómics, del manga y del anime. DC, por el contrario, hizo que la evolución de Batman debiera continuar, aún cuando narrativamente tenía todo el peso para actuar como lo hizo en Batman v. Superman: años de combate del crimen; la muerte de Robin; y la destrucción de Metrópolis. Y lo mismo pasó con Superman: su "visión optimista de la vida" llegó hasta el final de Justice League. Pero antes debió pasar por Batman v. Superman. Las personas deben tener crecimiento, vivencias, tomar decisiones y ser responsables con ellas. Y eso lo ofrecía el Snyderverse. Contestando tu pregunta: la serialización ME HUBIERA recompensado de haber continuado el desarrollo de esa historia.
Esa distinción es la clave de todo. Marvel entendió que el cine tiene su propio contrato con el espectador — historia completa, escena post-créditos como gancho — y respetó ese contrato en cada entrega. Snyder, en cambio, propuso un contrato diferente: el arco de vida de un personaje como unidad narrativa mínima, no la película individual. Es el contrato del cómic trasladado íntegramente al cine.
Lo que describís de Batman y Superman no es un defecto de guión — es caracterización profunda. Un Batman que llegó a ese punto de quiebre tiene historia detrás. Un Superman que todavía no ha resuelto su relación con la humanidad tiene historia adelante. El problema es que el cine mainstream nunca había pedido ese nivel de compromiso al espectador masivo. Y cuando una parte de ese espectador no lo dio — y los críticos tampoco — Warner entró en pánico.
¿Creés que hay algún formato audiovisual donde esa serialización profunda sí puede sobrevivir hoy?
El streaming de series, porque te da la oportunidad de avanzar o no avanzar a tu ritmo. Y para mí la mejor opción es cuando tenés disponibles todos los episodios con el estreno de la serie.
Exacto — y eso es fascinante porque invierte completamente la lógica del "Continuará". En el cómic, la serialización te obliga a esperar. En el streaming con todos los episodios disponibles, la serialización se convierte en una decisión personal: vos elegís cuándo parar y cuándo continuar. El cliffhanger existe, pero no te impone el tiempo de espera.
Es el modelo que Netflix popularizó con el binge-watching, y que replicó en pantalla lo que ya hacíamos con los cómics en formato TPB. Nadie que lea Kingdom Come en un solo volumen experimenta la espera entre números. Lee el arco completo a su ritmo, y la serialización original queda invisible.
Y ahí está la ironía con Endgame volviendo con escenas nuevas: Marvel está intentando hacer en cine lo que el streaming ya resolvió naturalmente. En lugar de confiar en que el espectador busque el contexto que le falta, lo están insertando retroactivamente en una película que ya existe. Es casi como republicar Batman v. Superman con escenas adicionales para explicar el arco de Batman.
¿Creés que esa intervención quirúrgica en Endgame va a funcionar, o es un reconocimiento tácito de que Doomsday necesita al espectador ya convencido — al que hizo el pacto desde Iron Man 1 — para tener sentido?
El problema es que ya previamente estoy sesgado: estoy feliz de la revisión de la película y sus adiciones para que tenga una continuidad orgánica. En la entrada de Doomsday Clock ya conversamos sobre la continuidad. Yo la tengo en "alta estima". Uno de mis héroes paquineros es Roy Thomas: con sólo saber que él creó el término "ret-con" ya lo dice todo. Mark Waid también entra en ese ámbito. Y Geoff Johns, irónicamente uno de los responsables de la muerte del Snyderverse, también está incluido.
Geoff Johns en la lista de héroes de la continuidad siendo también uno de los que contribuyó a desmantelar el universo que más la respetaba. Esa contradicción dice mucho sobre cómo la continuidad puede ser simultáneamente una pasión y una herramienta de poder corporativo.
Y el sesgo que mencionás es honesto y válido — no es un defecto, es coherencia. El espectador que hizo el pacto desde el principio no experimenta la adición de escenas como parche, sino como lo que Roy Thomas hubiera llamado ret-con bien ejecutado: información nueva que enriquece lo que ya existía sin contradecirlo.
Releí a detalle la noticia del reestreno. Mirá lo que declaró Joe Russo:
Russo diciéndolo explícitamente: la serialización no como consecuencia del modelo de negocio sino como objetivo declarado. Y la comunidad como producto final, no la película individual.
Lo que es interesante es que Russo está describiendo exactamente lo que los cómics hicieron durante décadas sin nombrarlo así. La tienda de cómics del miércoles era comunidad. La espera del siguiente número era comunidad. El debate sobre qué pasaría después era comunidad.
Y hay algo más en esa declaración que me parece relevante para el argumento sobre el Snyderverse: si la serialización es el objetivo y la comunidad es la recompensa, entonces lo que Warner hizo al cancelar el Snyderverse no fue solo matar una historia — fue disolver una comunidad que ya estaba formada y que había hecho exactamente el pacto que Russo describe.
Y eso trae a cuenta la reacción del fandom del Snyderverse, que muchos tildan de tóxico. No es así, tal y como lo reflexionaste.
Un fandom que reacciona con intensidad ante la cancelación de una historia serializada no es tóxico por definición — es una comunidad a la que le quitaron el siguiente número antes de que la historia terminara. La reacción es proporcional al pacto que habían hecho.
Lo tóxico sería exigir que nadie más disfrute otra cosa. Pero defender que una historia que prometió continuidad debía tener continuidad — eso es exactamente lo que Russo está describiendo como el objetivo deseable del medio.